GUÍA DE BUENAS PRÁCTICAS SOBRE MEDIDAS DE PREVENCIÓN FRENTE AL COVID-19 PARA LOS ESTABLECIMIENTOS DEL SECTOR COMERCIAL

23/04/2020

Esta guía de buenas prácticas da respuesta a las dudas generadas en el sector comercial, ayudándoles a adoptar las medidas más adecuadas que garanticen la seguridad del personal y del cliente para minimizar el riesgo de contagio por Covid-19. Se ha elaborado teniendo en cuenta las instrucciones y recomendaciones del Ministerio de Sanidad y su eficacia dependerá de la concienciación, responsabilidad y solidaridad de todos.

Las recomendaciones tienen un amplio ámbito de aplicación, establecimientos comerciales minoristas de alimentación, bebidas, productos y bienes de primera necesidad, establecimientos farmacéuticos, sanitarios, centros o clínicas veterinarias, ópticas y productos ortopédicos, productos higiénicos, prensa y papelería, combustible para la automoción, estancos, equipos tecnológicos y de telecomunicaciones, alimentos para animales de compañía, comercio por internet, telefónico o correspondencia, tintorerías y lavanderías, y el ejercicio profesional de la actividad de peluquería de acuerdo con lo establecido por el Real Decreto 463/2020.

RECOMENDACIONES DE PREVENCIÓN

* Implicación de todo el personal del establecimiento. Cuidando en todo momento las correctas prácticas de manipulación, haciendo especial hincapié en la incorporación de nuevos trabajadores.

* Material necesario para el lavado con agua caliente, lo más soportable posible, y desinfección de manos de los trabajadores en sus puestos y medios adecuados para la protección de las manos de los consumidores.

* Utilización de medios de protección individual como mascarillas, pantallas, gafas, guantes, etc.

* Utilización de ropa de trabajo exclusivamente en sus puestos, no en la calle o en sus hogares, como cubrecabezas, batas, pantalones, etc. Solo saldrán del establecimiento para ser transportadas en bolsas para su lavado, sin que se ponga en contacto con el resto de ropa de los hogares de los trabajadores.

* Limitar el acceso de personal externo a las zonas de trabajo.

* Lavado con agua y detergentes de todas las estancias y superficies, y posterior desinfección el mayor número de veces posible. Para esto es necesario quitar todos los enseres que no sean precisos para realizar la actividad.

* Medidas de limpieza y desinfección con la debida frecuencia, prestando especial atención a pomos de puerta, armarios, teléfonos, útiles y utensilios que puedan ser objeto de contacto por los empleados o los consumidores, incluyendo canastas, carros, etc.

* Desinfección de calzado en accesos a las zonas de trabajo. Pediluvios, pulverización, etc.

* Lavado con agua y detergentes de todos los equipos de trabajo y posterior desinfección.

* Organizar la distribución espacial, tanto de los trabajadores como de los consumidores y los alimentos que se encuentran expuestos sin protección, dejando a ser posible una distancia como mínimo de 1,5 m. Distribución de los espacios de trabajo y venta para evitar concentración excesiva de personas y que se puedan mantener dichas distancias de seguridad.

* Exponerse el menor numero de trabajadores frente a los consumidores, por ejemplo que sea uno el que recibe todo el encargo y cobro mientra que otros preparan esos pedidos. Reducir las actividades presenciales, promocionar el estar abierto a ciertas horas y hacer repartos a domicilios o entrega de estos en el establecimiento a otras horas, previo pedido recibido de forma diferida.

* Prepare un plan de contingencia para la posible sustitución de personal, en caso de padecer la enfermedad, teniendo en cuenta que ante un brote, todas las personas que hayan estado en contacto con el afectado también tendrán que dejar la actividad temporalmente. Por ejemplo división de plantilla, división en turnos, preparación de personal externo, etc. Evitando así que deba parar la actividad.

* Si un trabajador presentara síntomas, debe abstenerse de acudir al trabajo e informar de ello a la empresa, medico, etc.

* Romper la posible transmisión durante el cobro-pago de los alimentos, mediante tarjetas o dinero, por ejemplo no tocando las tarjetas, no tocando el dinero, siendo este depositado en bandeja con desinfectante pasando si son monedas después a un sitio que escurran, adquiriéndolo en bolsas y haciendo la devolución del mismo modo, pulverizando los billetes con solución desinfectante, utilización de bizum etc.

* Exponer al publico la menor cantidad de productos, siendo repuestos por la mayor parte de alimentos guardados en el almacén, evitando posibles contaminaciones de grandes cantidades de productos.

* Disponer de un servicio higiénico, que disponga de todo lo necesario para el lavado, secado, y desinfección de manos e instaurado un plan de funcionamiento en limpieza de sanitarios, grifos, suelos y paredes.

* Utilización para la desinfección después del lavado con detergentes, como regla general puede usarse la lejía disuelta en agua en la proporción de 30 ml. a 100 ml. de lejía convencional por litro de agua, no debe ser inferior ni superior esta proporción. Ademas de la lejía pueden ser usados gran cantidad de productos de desinfección que sean activos frente a los virus. Tanto la primera como los segundos deben estar autorizados por las autoridades sanitarias, acreditándolo con su correspondiente número de registro sanitario (NRS).